...la Biblia de Jerusalén
Salmo 95, 4-11
4 en sus manos están las honduras de la tierra, y suyas son las cumbres
de los montes;
5 suyo el mar, pues él mismo lo hizo, y la tierra firme que sus manos
formaron.
6 Entrad, adoremos, prosternémonos, ¡de rodillas ante Yahveh que nos
ha hecho!
7 Porque él es nuestro Dios, y nosotros el pueblo de su pasto, el
rebaño de su mano. ¡Oh, si escucharais hoy su voz!:
8 «No endurezcáis vuestro corazón como en Meribá, como el día de
Massá en el desierto,
9 donde me pusieron a prueba vuestros padres, me tentaron aunque
habían visto mi obra.
10 «Cuarenta años me asqueó aquella generación, y dije: Pueblo son
de corazón torcido, que mis caminos no conocen.
11 Y por eso en mi cólera juré: ¡No han de entrar en mi reposo!»